Dieta, ejercicio y vientre plano, el propósito de 2017

Ya han pasado las celebraciones navideñas y es hora de afrontar el nuevo año. 2017 seguro que viene cargado de buenos propósitos y deseos. Ahora toca poner en práctica esos propósitos que en muchas ocasiones, por no decir, siempre, suponen un reto para nuestra fuerza de voluntad. Ir al gimnasio, aprender idiomas, dejar de fumar son un clásico. Nuestro propósito para este año 2017 es conseguir un vientre plano, pero lo queremos con salud, nada de dietas milagrosas que nos provoquen el temido efecto rebote y acabemos con un estomago peor que cuando empezamos nuestro reto.

Steck, dieta y ejercicio para lograr un vientre plano

Hay gente que hace miles y miles de abdominales pensando en que focalizar el esfuerzo en la zona que queremos mejorar se convierte en poco tiempo en un vientre plano y terso. Sin embargo, nadie que quiera conseguir ese abdomen terso debe dejar a un lado la alimentación. Así que lo ideal es hacerse un test de Intolerancia Alimentaria Steck para determinar cómo trabaja nuestro organismo y determina las funciones metabólicas de nuestro organismo. Así en función de los resultados que obtengamos se podrá personalizar la dieta que mejor nos conviene.

Seguir una dieta alimenticia acorde a nuestro cuerpo y nuestra necesidad es fundamental y forma parte del proceso para conseguir el abdomen que deseamos. Una dieta equilibrada no solo nos va a ayudar con nuestro cuerpo, si no que favorece la condición de la piel e influye en el rejuvenecimiento del rostro.

Nuestros especialistas te van dar las indicaciones de manera personalizada, pero es común llevar un tiempo una dieta Detox para depurar el hígado y eliminar toxinas que afectan a nuestro organismo. Esta dieta debe ser controlada por un nutricionista, no nos volvamos locos bebiendo zumos durante un mes sin ingerir proteínas y demás nutrientes que el cuerpo necesita a diario.

Hay que dividir las comidas a lo largo del día, es muy importante comer cada poco para evitar esa sensación de hambruna que hace que nuestro cuerpo se sienta amenazado y comience a almacenar grasa pensando en problemas futuro. Además de esta manera evitaremos picos hipoglucémicos que también afectan al equilibrio alimenticio.

La dieta hay que compaginarla con ejercicio, un ejercicio moderado, tampoco hay que vivir en el gimnasio. Correr, caminar a buen ritmo, bailar, nadar unos 40 o 50 minutos al día, son ejercicios aeróbicos que te ayudarán a ir perdiendo esa capa de grasa que recubre el estómago y oculta las abdominales que todos tenemos. El ejercicio semanal es necesario para mejorar la circulación y ayudar al organismo a quemar calorías, pero igual de importante es el descanso. No hace falta que te machaques los 7 días de la semana, es más, podría llegar a ser perjudicial. Combina los ejercicios cardiovasculares con ejercicios polimétricos como por ejemplo sentadillas y saltos.

Cuando ya hayas acostumbrado al cuerpo a la dieta y al ejercicio cardiovascular puedes introducir ejercicios de fuerza que ayudan a desarrollar el musculo que dará forma a tu constitución y además ayuda a activar el metabolismo y por tanto a mantener a raya la grasa. Es un buen momento para introducir las temidas abdominales, hay que tratar todas, es decir, oblicuas, superiores e inferiores. En nuestro centro de Madrid completamos el diagnostico de Test de Intolerancia alimentaria y la dieta personalizada con el entrenamiento con el chaleco de electro-fitness, que permite combinar el ejercicio aeróbico con el de fuerza.

Consejos para tener un vientre plano:

  1. Disminuye el consumo de sal.
  2. Consume grasas magras.
  3. Evita la bollería y las grasas saturadas.
  4. Ayuda a tu organismo a hacer la digestión masticando los alimentos correctamente.
  5. Trata de consumir alimentos con bajo índice glucémico.
  6. No abandones las proteínas.
  7. Olvídate del azúcar en general, pero sobre todo del refinado.
  8. Bebe mucha agua.
  9. Evita el consumo de alcohol.
  10. ¡Se paciente!

Conseguir un abdomen plano conlleva un esfuerzo importante. No se obtienen resultados de un día para otro, y mantener una actitud positiva y fuerza de voluntad ayudará a conseguir el objetivo. Evita las comparaciones con otras personas porque cada uno tenemos nuestro ritmo, y para unas personas puede ser sencillo conseguir ese vientre plano mientras que a otros nos llevará un poco más de tiempo. Además la forma de cuerpo, la constitución e incluso la genética también influyen en el resultado.  Lo importante es llevar una vida saludable que ayude a nuestro organismo a estar en perfecto estado.

Leave a Reply