Gracias las nuevas tecnologías contamos con herramientas como el láser Fraxel, que permite erradicar del rostro manchas, marcas, cicatrices o arrugas. De este modo, es posible que rejuvenezcas de una vez por todas o que restaures por completo tu apariencia facial tras haber sufrido algún tipo de daño o afección epidérmica. Y lo mejor de todo es que este láser tiene dos virtudes definitivas: al contrario que muchos otros, actúa sin causar ningún efecto pernicioso en la piel y sus resultados pueden considerarse definitivos. Por todo ello, muchos han declarado que este láser es uno de los secretos mejor guardados de las celebrities.
A continuación, te explicamos brevemente por qué ha dado tan buenos resultados y cuál es el procedimiento que conlleva su uso.
Adiós a todas esas manchas, marcas de acné, arrugas y cicatrices
En primer lugar, este tratamiento láser es fraccionado y funciona sin ablación. ¿Qué quiere decir eso? Que sea fraccionado implica que emite partículas de luz ordenadas en forma de columna sobre las zonas afectadas. Así estimula la producción de colágeno y facilita una rápida cicatrización que restaura el aspecto de la piel. Que a su vez el uso del láser Fraxel no conlleve ablación implica que la mejor no se pretende alcanzar a través de procedimientos destructivos como puede ser el de la abrasión del tejido cutáneo. Por consiguiente, el tratamiento tampoco hará que el paciente sufra durante las sesiones ningún tipo de dolor.
Por otra parte, el láser Fraxel se adapta a los distintos tipos de problemas que debe resolver. Por eso también lo denominamos láser Fraxel Dual, ya que, en realidad, a la hora de actuar, se vale de láseres diferentes. Uno de ellos es el que está preparado para la eliminación de manchas de melasma y de arrugas consideradas finas. El segundo, por el contrario, está pensando para trabajar con
cicatrices, queratosis y arrugas de mayor profundidad. Por si no estás al tanto, la melasma es una afección que, debido al exceso de melanina en la piel, produce manchas pardas en la frente, las mejillas y el labio superior. La queratosis hace que la piel de los brazos, los muslos o las mejillas se vuelvan ásperos y que les salgan campos de bultos mínimos.
Como ves, la melasma es una afección de carácter mucho más superficial que la queratosis. Sin embargo, el láser Fraxel Dual se adapta perfectamente a ambas y, del mismo modo, es capaz de eliminar de forma segura marcas de acné, estrías, lentigos, etcétera? Y lo mejor de todo es que los resultados de su aplicación son ya visibles desde la primera sesión del tratamiento: tras una semana, estas afecciones empezarán a desaparecer con efecto permanente.
Si estás pensando en la posibilidad de beneficiarte de las virtudes del láser Fraxel, no lo dudes. Otra de sus características más queridas por todos nuestros clientes es que se adapta a cualquier tipo de piel, al margen de su edad o su color. En nuestro centro, puedes informarte sin compromiso y la primera visita es gratuita.