El tratamiento de ondas de choque puede ser una de las opciones más adecuadas para remodelar tu figura. A continuación, te comentamos sus características más importantes.
¿En qué consiste el tratamiento?
En la aplicación directa mediante un dispositivo específico de unas ondas acústicas que chocan contra los tejidos. ¿Qué hacen las ondas de choque? Básicamente, mejorar la circulación y contribuir a perder grasa en las zonas donde se aplique. También contribuyen a estirar la piel de naranja devolviéndole su aspecto original.
Su grado de efectividad
La efectividad de las ondas de choque es indudable, ya que también te permite drenar los líquidos acumulados y no tener que sentir la pesadez de piernas. En nuestro caso, apostamos por las ondas Storz Medical y por un tratamiento denominado Bioescultura 4D, que aplicamos en los glúteos, el abdomen, los flancos y las piernas.
Otras características importantes del tratamiento
Debes saber que es una alternativa indolora y que tras cada sesión notarás una relajación de la zona tratada. Además, en combinación con otras alternativas, permite reducir hasta en siete centímetros la circunferencia de las áreas en las que se acumula más grasa. Te aconsejamos que completes el tratamiento con una dieta sana y que evites el sedentarismo.
En lo que respecta al número de sesiones más recomendable, todo dependerá de tu fisonomía. Las zonas en las que se acumula la grasa cambian a lo largo de la vida como lo hace tu metabolismo. Suele aconsejarse un número de sesiones que se sitúa entre las 6 y las 12.
Un repaso a las ventajas de las ondas de choque
El tratamiento consigue que tu cuerpo aumente su producción de colágeno y estimula la circulación sanguínea. Así, los tejidos tratados se oxigenan mejor e incluso se estimulan las células madre. Es una técnica mínimamente invasiva. Solo tienes que tumbarte en una camilla para que se te apliquen las ondas mediante un dispositivo. Diversos estudios confirman la eficacia y la seguridad de esta tecnología. No necesitas ni reposo, ni cuidados específicos tras el tratamiento, por lo que puedes hacer vida normal tras cada sesión.
Te recomendamos que si vas a someterte a un tratamiento de este tipo de cara al verano, lo hagas en primavera para apreciar los resultados más fácilmente. En unas 10 semanas, aproximadamente, comenzarás a notar cómo se reduce tu grasa corporal.
Por lo tanto, de ti depende elegir una alternativa tan fiable como segura para mejorar tu estado de salud. Evita pasar por el quirófano o tener que sufrir un posoperatorio demasiado duro. Confiando en un tratamiento de ondas de choque estarás consiguiendo masajear tus tejidos, relajarte y lucir tu mejor versión con el mínimo esfuerzo. Moldea eficazmente tu figura y recupera tu autoestima frente al espejo.