Cualquier persona es susceptible de sufrir cualquiera de los enemigos más habituales de la piel: la celulitis, las varices y las estrías. Son difíciles de ocultar, pero existen determinadas medidas que se pueden adoptar para conseguir mejorar su apariencia.
Cómo se desarrollan y sus tratamientos
Cada uno de los problemas tienen un origen distinto y un tratamiento específico a realizar.
Luchar contra la celulitis
Es una enfermedad del metabolismo que padecen de forma principal las mujeres. Se caracteriza por cambios fisiológicos y funcionales del tejido fibroso. Además, se produce hipertrofismo de las células adiposas y trastornos circulatorios.
En el desarrollo de la celulitis existen varias etapas hasta llegar a la desestructuración del tejido subcutáneo:
1. La microcirculación linfática y venosa se ralentiza, provocando una vasodilatación.
2. La vasodilatación hace que los vasos linfáticos y los venosos se vuelvan permeables, permitiendo la salida del líquido al espacio intersticial.
3. El líquido saliente se vuelve espeso y denso, lo que dificulta el intercambio de nutrientes entre los vasos y las células grasas. Las células adiposas crecen porque no son capaces de eliminar los residuos a la circulación.
4. Se produce una fibrosis, una red que encierra a las células grasas, a los vasos linfáticos y a los vasos venosos. Esta red dificulta todavía más el intercambio nutritivo. Además, comprime las células grasas y las terminaciones nerviosas ocasionando dolor.
5. La fibrosis evoluciona generando macro nódulos, lo que da lugar a la aparición externa de esta piel de naranja.
La piel de naranja tiene distintos tratamientos que se pueden realizar en la clínica Bluemoon de Madrid, entre ellos la mesoterapia corporal. Es un tratamiento aplicado a través de micro inyecciones superficiales con el objetivo de eliminar la grasa de la zona, consiguiendo además reafirmar la piel.
Estrías: ¿cómo vencerlas?
La piel está formada por una estructura de fibras de colágeno y elastina que pueden llegar a romperse, produciendo la aparición de lesiones lineales llamadas estrías.
Lo más habitual es que se formen en cambios bruscos de volumen de la piel, ya que es forzada a estirarse. La piel es muy elástica, pero no de una manera ilimitada, especialmente cuando estos cambios son desproporcionados o muy bruscos.
La principal consecuencia de este problema es, sobre todo, de carácte estético. Lo padecen especialmente las mujeres, aunque también se puede dar en los hombres. En lo que respecta a la edad, hay un mayor porcentaje de adolescentes, de mujeres embarazadas o que están tomando anticonceptivos orales que las sufren.
Existen dos tipos de estrías:
– Rojas. También se conocen como recientes. Debido a una inflamación en la zona de la piel afectada, aparecen con esa tonalidad. A medida que disminuye la inflamación, el color se va volviendo blanco, como si fuera una cicatriz.
– Blancas. Tienen un aspecto de una cicatriz blanca y lineal plana. En ocasiones, ese es el aspecto que presenta la zona deprimida con respecto a la piel de las zonas contiguas.
En lo que respecta a los tratamientos, una vez hayan aparecido se seguirá un protocolo en función de la evolución de su estado y de cuál sea la cantidad de lesiones que se presenten. El tratamiento de regeneración se basa en factores de crecimiento que son infiltrados directamente en la zona afectada.
Como opción, la radiofrecuencia es un tratamiento que consigue la contracción de la piel a través de la aplicación de ondas. Consigue aumentar la temperatura aumentando así la cantidad de colágeno.
Otra alternativa es la presoterapia. Es una técnica no invasiva y muy sencilla por la cual se activa la circulación linfática y sanguínea de las zonas que las presentan.
Hacer desaparecer las varices es posible
Las varices pueden ser de dos tipos:
1. Grado I o leves. Se las conoce también como varículas. Tienen un color violeta y también se las conoce como arañas vasculares o reticulares. Su principal síntoma es la pesadez de las piernas.
2. Grado II. Son las que, además de pesadez, provocan calambres, hormigueos, dolor y picores.
3. Las más graves se conocen como tronculares. Están causadas por una insuficiencia venosa en venas dilatadas con un diámetro de más de 3 mm. Además de todos los problemas anteriores, también provocan edemas.
Hay muchas ocasiones en las que no son graves, pero sí antiestéticas, por lo que muchas personas deciden eliminarlas.
La eliminación de las varices en la clínica Bluemoon de Madrid se realiza a través de la escleroterapia. Este tratamiento busca una mejora en el aspecto estético de las venas a la vez que reduce el dolor y los demás síntomas (hinchazón, quemazón y calambres).
La ventaja de este tratamiento es que no es invasivo, y está indicado para todas aquellas personas que tienen pequeñas ramificaciones superficiales.
Cuando se tiene celulitis o alguno de los otros dos problemas, lo mejor siempre es acudir a una clínica especializada como Blue Moon. Ven a vernos y asegúrate de que estás en buenas manos en todo momento.