Las personas que muestran interés en conocer más sobre la hiperhidrosis axilar, posiblemente padezcan esta sudoración excesiva en las axilas u otras zonas de su cuerpo. En este artículo contamos cómo se puede saber si alguien tiene hiperhidrosis y cuáles son los mejores tratamientos para evitarla.
¿Cómo saber si padeces hiperhidrosis axilar?
La hiperhidrosis axilar no es más que una sudoración excesiva en esta zona del cuerpo. En ocasiones, este sudor puede ir acompañado de un olor poco agradable, por lo que hay que extremar la precaución y aumentar la higiene corporal.
La hiperhidrosis es una afección bastante común. En la actualidad, más de 170 millones de personas en el mundo la padecen. Ahora bien, ¿cómo distinguir la hiperhidrosis de una sudoración normal?
En ocasiones que generan cierto estrés como hablar en público, realizar exámenes, asistir a eventos importantes, etc., es frecuente sufrir un exceso de sudor. Sin embargo, si el sudor preocupa en el día a día, es posible que estemos ante una hiperhidrosis y sea interesante consultar con un profesional.
Algunas de las pruebas que indican la presencia de esta patología son el cambio de ropa constante por mal olor o presencia de sudor, así como el estropeamiento de la misma. Por otro lado, la preocupación constate por la sudoración o el hecho de cambiar ciertos planes o actividades por esta razón, también son indicadores de personas que sufren esta condición. Estropear libros, apuntes u otros objetos por la presencia de sudor en las manos también es un indicativo de la hiperhidrosis. Por último, destacar que especialmente la sudoración axilar podría controlarse simplemente con la aplicación de un desodorante. Si es necesario recurrir a otras técnicas, renovarlo varias veces al día o ducharse en exceso, existen más probabilidades de hiperhidrosis.
Estos ejemplos que se acaban de comentar no indican necesariamente que se padezca hiperhidrosis. No obstante, si una persona se siente identificada con varios de ellos, sí es posible que haya que acudir a un especialista para poner solución.
Sudor excesivo en otras partes del cuerpo
A pesar de que es cierto que se desconocen las causas exactas que producen la hiperhidrosis, se ha observado una relación entre zonas afectadas y número de glándulas sudoríparas. Es por ello que se considera que este sudor excesivo tiene lugar por una hiperactividad intensa de las glándulas. También se ha visto que algunas enfermedades pueden empeorar la situación y producir una sudoración más intensa.
Las zonas más frecuentes son las axilas, la planta de las manos (hiperhidrosis palmar), la planta de los pies (hiperhidrosis plantar), la espalda, la cara (hiperhidrosis facial), el pecho o la parte posterior de las rodillas.
Cómo eliminar el sudor siguiendo este tratamiento
En el caso de que estemos hablando de una sudoración en exceso en una zona localizada, como son las axilas, puede acudirse a la aplicación de bótox.
La toxina botulínica de tipo A (bótox) consigue aislar las glándulas donde se produce el sudor de las terminaciones nerviosas que las activan. Así, una aplicación intradérmica de la toxina puede solucionar un problema tan incómodo en una simple sesión de 15 a 30 minutos.
Los resultados son casi inmediatos, pues comienzan a notarse ya tras las primeras 48 horas. Sin embargo, es una semana después de la inyección cuando se consiguen los máximos efectos que, en muchos casos, son de eliminación total y permanente del sudor.
Este tratamiento es poco invasivo y apenas requiere reposo. Las únicas indicaciones que habría que seguir son las de no apretar en exceso la zona o tratar con los productos indicados pequeñas rojeces que puedan aparecer como consecuencia del tratamiento.
No obstante, al tratarse de la aplicación de una toxina botulínica hay que tener mucho cuidado. En las clínicas Blue Moon en Madrid contamos con una amplia experiencia en la colocación de bótox en estos casos. Nuestros doctores son expertos y controlan a la perfección la técnica, lo que hace que no existan riesgos durante la intervención. Por ello, siempre recomendamos que aunque se trate de un procedimiento sencillo, se recurra a los mejores profesionales.
Por último, cabe destacar que se pueden utilizar otros tratamientos antes de someterse a la aplicación de la toxina. Entre ellos, destacan las soluciones antitranspirantes como el cloruro de aluminio o la ionoforesis, que introduce en la piel sustancias capaces de inhibir la transpiración. También se puede recurrir al láser o a la eliminación de las glándulas sudoríparas o ganglios linfáticos próximos con cirugía.
En definitiva, la hiperhidrosis axilar puede controlarse fácilmente al aplicar la toxina botulínica. Este tratamiento sobre cómo eliminar el sudor es rápido y se consiguen resultados muy buenos, en algunos casos hasta permanentes. En la clínica Blue Moon tenemos una gran experiencia ofreciendo este tratamiento y obtenemos grandes resultados para nuestros pacientes. No dudes en venir a visitarnos a Madrid para que podamos asesorarte de forma personalizada.