¿El médico te ha recomendado practicar una endoscopia o cirugía endoscópica? ¿Estás planteándote efectuar una para tratar alguna enfermedad? No te preocupes, la endoscopia y la cirugía endoscópica son procesos totalmente seguros y, por norma general, no causan grandes molestias. A continuación te explicamos en qué consisten y los diferentes tipos de cirugías endoscópicas que existen.
¿Qué es la cirugía endoscópica?
La endoscopia es la inserción de un tubo largo y delgado en el cuerpo para observar con detalle un órgano o tejido interno.
La aplicación del endoscopio en cirugía es lo que se conoce como cirugía endoscópica, Ocasiona una menor hemorragia y pérdida sanguínea que la cirugía abierta convencional. Además, no provoca cicatriz, con lo que los resultados estéticos son óptimos.
¿Para qué se utiliza la endoscopia?
Es un método tanto de diagnóstico como de tratamiento. Puede utilizarse para llevar a cabo ciertas cirugías y para evitar hacer una incisión grande.
Igualmente se utiliza para retirar pequeñas muestras de tejido (biopsia), para después ser examinadas en un laboratorio.
Incluso, en procedimientos quirúrgicos más complejos como tratar úlceras en el estómago, extraer cuerpos extraños o eliminar cálculos biliares o tumores a menudo se recurre a la cirugía endoscópica.
Clases de cirugías endoscópicas
– Gastroscopia o endoscopia superior: se utiliza para examinar el estómago, el esófago y el duodeno a través de la boca.
– Enteroscopia: se examina el intestino delgado por la boca o el ano.
– Laparoscopia: consiste en una incisión en el estómago para examinar los órganos y tejidos del abdomen y de la pelvis.
– Colonoscopia y sigmoidoscopia: utilizada para examinar el intestino grueso y el colon a través del ano.
– Artroscopia: se utiliza para examinar las articulaciones y se lleva a cabo mediante una pequeña incisión en la parte a examinar.
– Broncoscopia, laringoscopia y rinoscopia: usuales para examinar las vías respiratorias (tráquea, bronquios…), a través de la boca o la nariz.
– Mediastinoscopia: en este caso se examina el esternón (espacio entre los pulmones) a partir de una incisión sobre el mismo.
– Toracoscopia: Incisión en el pecho para examinar la cavidad torácica y su contenido (los pulmones y la cobertura de los pulmones).
– Cistoscopia y ureteroscopia: destinada a examinar el tracto urinario.
– Colposcopia, histeroscopia y trombosis: se examina respectivamente el cuello uterino, el útero o las trompas de Falopio introduciendo un histeroscopio en la vagina.
Las ventajas de la cirugía endoscópica
Como has visto, la endoscopia es un gran apoyo para el cirujano a la hora de identificar y tratar patologías o en cualquier procedimiento quirúrgico que se requiera implementar. Te detallamos por qué:
– Es una técnica de mínima invasión, es decir, el cirujano trabaja desde la superficie sin necesidad de alterar otras partes del cuerpo no relacionadas.
– Permite visualizar la patología o el problema que se desee examinar con gran exactitud, de la mano de pantallas de alta definición.
– Las probabilidades de éxito superar el 95 %, definiendo el éxito como la capacidad de volver inmediatamente a las actividades cotidianas.
– Se efectúa con anestesia local, de manera que el cirujano y el paciente pueden comunicarse fácilmente durante la operación y ubicar así con precisión las molestias, sin dañar al paciente.
– Se evita el riesgo que supone la anestesia general.
– No hay límites de edad ni condiciones físicas para acometerlo como un proceso seguro.
– Se puede llevar a cabo de forma ambulatoria. Por tanto, sin hospitalización.
– Menor tasa de infecciones que la cirugía convencional.
– El paciente puede reincorporarse rápidamente a la vida normal.
– Recuperación más rápida, menos molesta y dolorosa.
¿Cómo es el procedimiento de la endoscopia?
El procedimiento dependerá del motivo y del tipo de la endoscopia. Por lo general, se lleva a cabo con el paciente consciente. Solo en algunos casos se recibe anestesia local, cuando la endoscopia puede resultar molesta o para evitar las náuseas provocadas por efectuarla por la garganta.
Si la endoscopia se ejecuta por la boca, se empleará un protector bucal para proteger los dientes y los labios. Además, en este tipo de endoscopia, el médico pedirá al paciente que no ingiera alimentos ni bebida durante las 8 horas previas a la prueba.
¿Qué sucede después de la endoscopia?
De nuevo, depende del tipo de endoscopia. Si se ha efectuado una anestesia local para evitar las molestias en la garganta al introducir un tubo por la boca, puede que el médico considere observar al paciente durante la hora posterior a la intervención para identificar posibles molestias. En este tipo de endoscopias, puede que el paciente sienta alguna molestia en la garganta o gases en el estómago, que generalmente desaparecen enseguida.
A su vez, es posible que el médico pida al paciente que no conduzca o trabaje durante el día posterior a la intervención, pero no es frecuente.
Se puede comer con normalidad después de este tipo de intervenciones.
¿Necesitas cirugía endoscópica?
Si es así, en las clínicas Blue Moon en Madrid estaremos encantados de atenderte. Realizaremos un diagnóstico inicial y tendremos en cuenta tu caso para que cuentes con un tratamiento seguro y cómodo a tu medida.